La velocidad contratada no lo arregla todo

Muchas viviendas pagan por 600 Mb o 1000 Mb y aun así tienen cortes, habitaciones sin señal o videollamadas inestables. El motivo es sencillo: la velocidad llega al router, pero luego debe repartirse bien por la casa.

Lo que de verdad marca la diferencia

Una buena ubicación del router, puntos WiFi bien colocados, cableado donde conviene y separación correcta de dispositivos pueden mejorar más la experiencia que contratar más velocidad.

Cuándo sí merece la pena más velocidad

Tiene sentido si hay muchos usuarios, teletrabajo intensivo, copias en la nube, streaming 4K simultáneo o descargas pesadas. Para un uso normal, una red bien configurada suele ser más importante que el número del contrato.